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La ley de la atracción, Pastor Gerardo Jiménez
La ley de la atracción.Proverbios 11:30
"El fruto del justo es árbol de vida"
Bienvenidos al llamado que Dios les hace a través de este artículo.
En el patio de una pintoresca y pequeña iglesia de un pueblo de Francia, había levantada una bella estatua de Jesús con sus manos extendidas. Pero un día, durante la segunda guerra mundial, una bomba cayó muy cerca de la estatua haciéndola añicos.
Al final de aquella batalla, los ciudadanos del pueblo decidieron buscar todas las piezas de su amada imagen y reconstruirla. Pacientemente reunieron las piezas rotas y las armaron, las marcas de la unión de las piezas en el cuerpo añadieron belleza, pero encontraron un serio problema: no pudieron encontrar las manos de la estatua.
"Un cristo sin manos no es en ninguna manera un cristo"…. se lamentaba alguien.
"Como puede haber una estatua del señor sin manos" …..decía otro.
"Necesitamos una estatua nueva" …..propuso otro.
Pero alguien tuvo otra idea que prevaleció. Colocaron una placa dorada en la base de la estatua, que decía: "No tengo otras manos más que las tuyas"
Nosotros somos hoy el cuerpo de cristo a través de nuestros cuerpos El ministra a las personas en necesidad.
En el mundo entero siempre tendremos personas en necesidad, por eso la ley de la atracción, nos impulsa hacia ellos o ellos hacia nosotros. Existe un viejo adagio:" Gana más el que sirve mejor".
No es solo altruismo (buscar el bienestar de los demás) es simplemente servir como Cristo lo haría, buscando la excelencia para los demás.
"Bienaventurado el que tu escogieres y atrajeres a ti, para que habite en tus atrios; seremos saciados del bien de tu casa" Salmo 65:4
Mira a tu alrededor:
¿Cuales son las personas o los negocios que prosperan?
¿Son aquellos que anhelan recibir el dinero sin cuidarse de lo que dan a cambio?
¿Son aquellos que siempre tratan de dar un poco mas o de trabajar un poco mejor?
Cuando las balanzas están bien equilibradas, unos cuantos gramos las hacen inclinarse a uno o a otro lado tan efectivamente como si fueran una tonelada. De la misma manera, una mercancía un poquito mejor, un esfuerzo un poco mayor, hace que el hombre o el negocio se eleve mas sobre los demás.
Trabajar un poco más o hacer un pequeño esfuerzo adicional, es lo que hace la gran diferencia. Porque la ley de la atracción es el servicio. Recibimos en la proporción que damos, y cuando recibimos siempre es una proporción mucho mayor.
Al igual que un río con su caudal alimenta y da de beber a mucha de la creación divina, así nosotros somos un caudal de dones y talentos que fluirán en un volumen cada vez mayor, claro esta si los ponemos al servicio de los demás.
"Al que te pida dale, y al que quiera tomar de ti prestado no se lo rehúses"
Mt 5:42
"De gracia recibisteis, dad de gracia"
Mt 10:8
Cuantos en el mundo entero se pueden cobijar con tus dones y talentos, si tan solo entendiéramos el gran beneficio de dar, o de servir a los demás seriamos personas muy influyentes.
Esa es la idea que enriquece a los grandes banqueros, un país extranjero necesita millones para su desarrollo, sus ciudadanos anhelan trabajar, pero no tienen los implementos necesarios para hacer su trabajo productivo.
¿Cómo van a encontrarlos?
Bueno, se dirigen al banquero, le presentan su problema, el no tiene el dinero que ellos necesitan, pero sabe en donde puede encontrarlo, y vende la promesa de pagar esa deuda al país extranjero (sus títulos en otras palabras) a las personas que tienen el dinero.
Todo lo que el banquero ofrece son sus servicios: pero esos servicios son tan valiosos que le son pagados generosamente.
De la misma manera, al abrir un canal entre la abundancia universal y las necesidades humanas, haciendo a tus amigos, clientes o vecinos un servicio, tú tienes que obtener una ganancia, mientras ofrezcas un servicio mejor es ahí donde mas cosas fluirán por tu canal y mayores serán tus ganancias.
Por eso tienes que usar todo tu talento, si quieres recibir esas ganancias. No importa cuan pequeño sea el servicio que ofreces, el uso lo hará mayor cada dia.
No tienes que retirarte a un lugar para orar, esto a veces es un método egoísta, una ansiedad egoísta por tu propia alma. La negación y el ascetismo sin objeto, no producen los talentos que Dios te ha dado para hacer mejor el bien a alguno. Tienes que hacer algo, y usar tus talentos para hacer mejor al mundo.
Si eres un banquero, tienes que usar el dinero que tienes para ganar mas dinero, si eres un comerciante, tienes que vender las mercancías que tienes para comprar mas mercancías, si eres doctor, tienes que curar a tus pacientes para tener mas pacientes, si eres un dependiente, tienes que trabajar mejor que los demás si quieres ganar mas dinero.
Y si quieres una parte de la abundancia infinita, tienes que usar lo que tienes de manera que pueda ser más útil a los que te rodean.
Mateo 20:26 Dice
"El que quiera ser mas grande entre vosotros, tendrá que ser el siervo de los demás".
O sea, para ser grande, tienes que servir, y el que sirve mas, será el mas grande.
No importa donde empieces, tu puedes ser un pobre jornalero, pero si así puedes dar, puedes dar un paso mas de energía, de trabajo, de pensamiento, de habilidad en lo que haces, usar tu mente para encontrar la manera de trabajar mas y mejor, no pasara mucho tiempo sin que te eleves en la escala social.
Existen 3 requisitos que tú debes cuidar para ser mejor cada día:
1. La confianza en ti mismo, conocer tú poder.
2. La iniciativa, debes tener el valor de empezar ya.
3. La fe necesaria, avanzar sobre los obstáculos que se te pongan por delante
Filipenses 4:13 Dice
"Todo lo puedo en cristo que me fortalece".
¿Eres un artista?
Tú lo puedes lograr.
El genio de un Da vincci, la habilidad de un Rembrandt, la visión de un Reybold, y el logro de grandes pensadores y científicos, esta tras de tus dedos. Ordena al genio de tu mente que te permita usar tu mente.
1Corintios 2:16 Dice
" Mas nosotros tenemos la mente de cristo".
Quiere decir que nosotros tenemos la mente de Dios, para hacer lo que se nos ocurra, siempre pensando en el bienestar de los demás, antes que el mio.
Dios te continué bendiciendo.
Gerardo Jimenez M.
Pastor.





